REDUCCIÓN DEL FONDO DE FORTALECIMIENTO DE LA SOCIEDAD CIVIL
El año 2006, al presentar la Agenda Pro-Participación, en presencia de muchos dirigentes y dirigentas sociales y políticos, la presidenta Michelle Bachelet comprometió la duplicación del Fondo para el Fortalecimiento de la Sociedad Civil durante su mandato. Ello se comenzó a concretar con el aumento de 700 a 900 millones de pesos de asignación a proyectos para el presupuesto 2007. Sin embargo para el 2008 no sólo no se ha continuado el aumento, sino que el Presupuesto del Fondo, por iniciativa del propio Ejecutivo, se redujo en 100 millones de pesos que fueron reasignados en otro ítem de la Secretaría General de Gobierno (SEGEGOB).
Desde el año 2003 el Fondo de Fortalecimiento de la Sociedad Civil apoya la asociatividad y el desarrollo de capacidades y actividades entre las organizaciones de la sociedad civil. Mediante concursos anuales, hasta la fecha el Fondo ha entregado 3.650 millones de pesos a distintas organizaciones.
El Fondo para el Fortalecimiento de la Sociedad Civil es administrado por Consejos Mixtos compuestos por representantes de diferentes sectores de la sociedad civil organizada, como organizaciones territoriales, de género, ONGs de desarrollo e indígenas, entre otras. Además participan en ellos un representante de la SEGEGOB y uno del Ministerio de Planificación. En conjunto han dado pasos significativos durante el 2007, con el fin de preparar condiciones para un funcionamiento autónomo y en régimen del Fondo, que ocurrirá cuando se apruebe la Ley de Asociatividad y Participación en la Gestión Pública, actualmente en trámite parlamentario. Durante 2007 se conformaron consejos regionales en todo el país; se estableció la inhabilidad absoluta entre el rol de consejeros y la postulación de proyectos al Fondo; y se externalizó la evaluación de proyectos, antes en manos de la SEGEGOB.
Frente a las severas dificultades y limitaciones que presenta la Agenda Pro-Participación, al no estar integrada de modo coherente en la acción y discurso de los distintos ministerios y servicios; (Ver la sección Barómetro de la Ciudadanía), la disminución de los recursos para el Fondo indica una señal altamente preocupante respecto de las posibilidades reales de avance de la participación ciudadana. Esta no aparece hasta hoy como prioridad de los actores políticos principales, y cuenta con escasa visibilidad pública. El compromiso público de la presidenta era un signo positivo. Las actuales señales políticas evidencian la necesidad urgente de reforzar la débil política en pro de la participación ciudadana, retomando el compromiso presidencial. Es tarea de la sociedad civil exigirlo.